Conquistando Korvosa

O de como aprendimos que las reglas cambian en Korvosa la capital del mal y nos adaptamos a ello como mejor supimos.

En capítulos anteriores habíamos logrado quemar una manzana en nuestra primera noche en Korvosa. A partir de ahí sólo podía ir mejor.

Después denuestra demostración de fuerza, alguien tuvo a bien hacer la suya propia y volar medio barrio, demostrando a los novatillos (esos somos nosotros) que el barrio no era ni mucho menos nuestro y que apesar de nuestro encanto no le gustamos a todo el mundo.

El tumulto nos sirvió, eso sí, para aprender cosas sobre la ciudad y sobre el barrio:

  • Hay gente MUY poderosa por ahí, pero mucho mucho.
  • La gente está acostumbrada a cuidar de sí misma y de los suyos.
  • Las curaciones mágicas no son bien vistas (ups).
  • La amabilidad no es bien vista (canta más que una almeja).
  • Los ricos de esta ciudad son aún más joputas que en el resto de ciudades.
  • El agua es un bien escaso, y el agua potable una utopía.

Pasado el susto nosreorganizamos y decidimos como actuar desde ahí. Primero detodo era reconstruir un poco la zona, crear filtros de aguadisimulados y mantener un perfil bajo durante el máximo detiempo posible. Llamar la atención sólo pone en peligroa la gente de nuestro alrededor.

Ixior entró en contacto con una dama, rarita ella, que parece que compra esclavospara tratarlos más bien que mal y darles una cierta libertad que otros cabrones esclavistas no harían (y de paso se ha encoñao, el colega… pobre Pry…) Éste, por cierto, sigue en el cuartelillo, y se ha pasado la mitad del tiempo en elcalabozo por culpa de Lyth. Y el resto se han ido dedicando a tareasmás o menos administrativas: Lyth se dedica a conseguir pastaa base de copiar hechizos, Joshué y Dan hacen un censo y Squirt va recaudando impuestos y favores a los del barrio, por la cosa del bajo perfil y el fingir que somos un templo malo malísimo de la tiranía.

Tenemos a nuestro cuidado ahora mismo a tres críos: Osona, huérfana de unos cuatro años, Aaron, el niño que rescatamos el primer día, y Betty, adolescente no muy agraciada que tampoco parece tener a donde ir. Esperamos que tener críos alrededor le quite la cara perruna a Joshué.

Puesto que las normas del héroe no se aplican en Korvosa, hemos decidido crear las nuestras propias. A base de revivir y medio inventar una antigua leyenda urbana, hemos creado LAS GÁRGOLAS, grupo de héroes oscuros y nocturnos que vendrán en tiempos oscuros a proteger a la gente de su ciudad. Un bardo contando el cuento por la ciudad, unos disfraces y una pequeña incursión han puesto la maquinaria en marcha. Ya veremos como nos sale.

Lista de cosas hechas:

  • Un censo con retratos y todo (unas 6000 almas)
  • Una fuente de agua limpia y discreta
  • Difundir historias de las Gárgolas
  • Averiguar cosas sobre la sra. X (la amiga de Ixior)
  • Recaudar impuestos
  • Conseguir un cartógrafo para hacer un mapa del barrio
  • Preparar disfraces
  • Repartir leña como Las Gárgolas
  • Mantenernos vivos

Cosas por hacer:

  • Averiguar cosas sobre el cartógrafo.
  • Reforzar y mejorar disfraces de Gárgola con algún tipo de armadura

Ideas que se me han ocurrido y que luego se me olvidarán:

  • Las Gárgolas nos han de atacar en el templo y robarnos de forma muy evidente (eso nos libraría de sospechas)
  • Aunque ya no contemos los relatos, podemos ir distribuyendo (de noche, mientras saltamos por los tejaos) “dibujos” y “folletos gráficos” sobre las aventuras de las gárgolas. Con poca letra, claro, porque la gente apenas sabe leer. (entretenemos al mozo alado convirtiéndolo en el primer dibujante de cómics de Lánia).