Partido X

¡Tachán! ¡Partido X! Pros y contras


He hecho un esfuerzo por no opinar demasiado del Partido X, silencio que voy a romper right now para intentar valorarlo con un mínimo de justícia. Viendo la tónica en la red, estuve por debajo de la media, aunque no pude evitar disparar algunos ReTuits y un par de comentarios 😉

El Partido X es una nueva formación política (sí, sí, con papelicos en el Ministerio del Interior y todo), que se dio a conocer con este vídeo chachi-pistachi (pista: NO) coincidiendo con el cambio de año.

Cosas buenas

Antes de rajar como si no hubiera mañana valoremos las aportaciones:

  1. Hay formas de no ser ni de derechas ni de izquierdas… de izquierdas: Aunque a mi no me gusta esa renuncia, entiendo que hay gente que necesita esa sensación de aire fresco. Conociendo la gente que (tengo entendido) hay detrás de la iniciativa (tenía mis sospechas, me confirmaron un par de frentes, y la colaboración del hacktivismo más militante me reafirmaría), pienso (quiero pensar) que se trata de una iniciativa que acabará reconociéndose abiertamente en la izquierda y colaborando con ésta.
  2. CUPeros abandonando la antipolítica: aunque ya rebajaron sustancialmente el tono de “todos son iguales” cuando decidieron presentarse al Parlament, ha sido reconfortante verlos algo incómodos con la aparición de la formación (aunque la mayoría lo estaban por el carácter estatal de la misma), porque implica que de hecho son conscientes que no son “la única alternativa”. Os pongo un tweet desde el que buscar más conversaciones.
  3. El Partido X puede absorber el espacio del Partido Pirata y el Partido de Internet: Estas dos formaciones no han sabido vehicular ni las luchas hacktivistas más potentes, ni dar apoyo desde el hacktivismo a otras luchas, ni plantear una ruptura con el modelo democrático y de propiedad intelectual actual. ¿Puede que se trate de la inflexión necesaria para que ciertos sectores de tecnopolítica entren al trapo que importa, que es cambiar realidades y leyes, y no ganar followers y me gusta’s, y lo hagan por fín con un lideraje con voluntad de sumar?
  4. Democracia 314159.0: Me repito un poco de mi último punto, pero básicamente que puede tratarse del grupo de trabajo de nuevas formas de participación más amplio que se logre montar últimamente, y que podria darle un nuevo impulso a la Democracia 4.0 y otras propuestas de participación muy interesantes (aunque no sacrosantas).

Cosas malas

La gran repercusión que han tenido, dando el pistoletazo de salida con el interés de elDiario.es, ha multiplicado la reacción negativa. Desde mi punto de vista, en buena medida se debe a que para anunciar la creación de un partido político totalmente nuevo, sin nada que ver con otros porque todos son iguales y bla bla… Han cometido errores de partido de toda la vida:

  1. Sin dar la cara: a estas horas, que yo sepa siguen sin saberse oficialmente los impulsores de la formación, “para evitar personalismos”. Francamente, creo que se equivocan en dos asuntos: ni es posible la política sin saber quién es tu interlocutor (ya sea opositor, compañero, etc), ni me parece coherente para un partido que reclama transparencia total.
  2. Ruedas de prensa sin preguntas: Estoy seguro que a los impulsores y otros tantos cachondos les parece muy guay colgar un vídeo en YouTube y decir “Todo lo que tienes que saber de mi está en ese vídeo”, pero la realidad es que de nuevo no me parece nada coherente con una formación que reclama “transparencia total”, ya que en el fondo se trata de lo mismo que hacen PP, PSOE, CiU y PNV, una rueda de prensa sin posibilidad de formular preguntas.
  3. Pedir a la gente que haga un partido mejor: Un reproche habitual que se nos hace desde los sectores que están inventando los partidos-red, los partidos post-CT, etc. (sin recochineo) a los que participamos en organizaciones “viejas”, es que a menudo pensamos que la gente debe algo a nuestro partido por las contribuciones pasadas a la sociedad, y le pedimos (en cierta forma) a la gente que no critique tanto nuestras faltas y que venga a aportar ideas desde dentro, como si la gente tuviera la necesidad de ir a ordenar las casas ajenas. Pues esta crítica que nos hacen y que me parece muy razonable… No parece aplicarse a los propios impulsores de partidos-red-postCT. No digo que los partidos no tengan que escuchar lo que dice la gente dentro y fuera de su militancia, sino que no lo planteen como si la gente deba hacerlo; y si este tuit no es en ese tono, entonces tampoco lo es la llamada a la participación en la Asamblea Abierta de ICV, por poner un ejemplo.
  4. Antipolítica, o “Hay una manera de no ser ni de izquierdas ni de derechas… de derechas” o “Todos son iguales”: Los compañeros de la CUP ya se han encargado de ponerles verdes por esto, y es que calificar a todos los participantes de chusma ladrona por igual no contribuye ni a promover la participación de la gente en política ni a forjar alianzas con quienes no forman parte de esa (desgraciadamente) mayoría de ladrones con escaño, y en el Congreso al menos hay 11. En el parlament cuento al menos 16, así que por favor dejad de decir “Son todos iguales”, porque como dice Zideva más arriba, habitualmente la antipolítica acaba beneficiando a las derechas.
  5. Y finalmente, ¿Tecnopolítica, en serio?: Hace poco una amiga me dijo que vota ICV-EUiA no por lo que decían y hacían en público, sino por lo que hacían con su voto cuando ella no puede vigilarlos ni estar por todo, por confianza. Otro amigo me dijo hace tiempo que está “A favor de los intermediarios”. Yo mismo le dije a otra amiga que eso de que los beneficios de las obras tenían que ir sólo a sus autores era una chorrada mayúscula, porque yo hacía un trabajo de intermediario necesario y que por tanto necesito mi parte. Y así sucesivamente. ¿Son malos los intermediarios? Depende. Sobre todo, depende de cuanto pretendan hacerse prevalecer sobre los otros actores, en este caso los representados. ¿Han tomado algunos partidos decisiones a espaldas de sus votantes? Sin duda. ¿La solución es eliminar los representates políticos o mejorar el escrutinio ciudadano y la participación para que vaya más allá de cada cuatro años? Desde mi punto de vista, lo segundo.
    El rollo de participemos todos en todas las decisiones suena muy bien, pero la realidad es muy diferente: ni todos tenemos todo el tiempo que quisiéramos para estar atentos a todo, ni nos podemos creer que eso sería democrático si hemos participado alguna vez de algún espacio de debate asambleario en que los turnos de palabras funcionaran mal.
    Se trata de que todos decidamos el máximo de asuntos, por orden de importancia de los mismos, y que a la vez lo podamos combinar con nuestro día a día. Quiero decidir la Constitución, pero no quiero decidir personalmente hasta la última coma de la legislación comercial, por poner un ejemplo. No quiero eliminar del todo la intermediación, porque eso significa que acaban haciendo política unos pocos, y mucho menos substituir los actuales representantes por “empleados públicos que ni pinchan ni cortan“, porque en política la neutralidad no existe. ¿O acaso Monti es muy neutral?

Conclusiones

En resumen, todas estas apreciaciones llegan a una conclusión bastante simple: si esto no acaba siendo más que otro nuevo foco de antipolítica, de mofa de la loable tarea que algunos parlamentarios sí hacen, un nuevo Movimiento 5 Estrellas que resta espacio a la izquierda y se lo suma a la derecha, entonces que los impulsores de esto me teman, porque estarán atentando directamente contra mi supervivencia y estoy perdiendo la paciencia.
Si por contra y fortuna todo este show, estas lecciones, estos errores, estas ideas, etc. acaban sirviendo para hurdir un gran frente institucional contra las políticas que nos están matando, un espacio de colaboración entre diferentes sensibilidades que creemos que esto es insostenible y que nosotros mismos tenemos mucho que aprender, entonces me remito al primer punto de mis valoraciones: bienvenidas.

Dejo aquí algunas otras opiniones: