Dejad de cargar vuestras frustraciones sobre El Rubius

Dejad de cargar vuestras frustraciones sobre El Rubius

Era difícil condensar tanta soberbia, desprecio y elitismo, pero en este artículo en El País el sr. Iñigo Domínguez lo logra nada más y nada menos que contra Rubén Doblas AKA “El Rubius”. En el primer párrafo de esa infamia de texto se afirma que El Rubius vive de no hacer nada, y a partir de ahí ya sabemos que el resto van a ser prejuicios de igual calibre.

El Rubius es el entertainer nº1 del mundo en lengua española: tiene más de 25 millones de subscriptores y sus vídeos enfilan millones de visitas, habitualmente más de 5M. O lo que es lo mismo: cada programa de El Rubius lo ven más personas que el programa de más audiencia que haya tenido nunca un canal privado en España. Sí, también pienso en los partidos de la Selección Española de Fútbol.

Esta repercusión se la ha trabajado Doblas durante años con una buena mezcla de talento, pero también de muchas horas de trabajo. Quizás al sr. Domínguez y el resto de pollaviejas elitistas (que son viejos de mentalidad, no siempre de edad, y que curiosamente cobran por escribir) consideren que guionizar, producir, realizar, editar y presentar un programa casi diario no sea un trabajo, pero para las cientos de miles de personas que nos dedicamos al mundo del espectáculo es nuestro modo de vida.

Doblas produce un programa de variedades para prácticamente todos los públicos, que mezla comedia, entrevistas, crítica cultural (si me vais a decir que los videojuegos no son cultura, podéis abandonar la lectura aquí) y muy esporádicamente, un diario de viaje. A parte de este último género, prácticamente todo el resto lo podemos encontrar en programas como los de Buenafuente, Pablo Motos, Eva Hache o sus contrapartes americanas. Una diferencia es que El Rubius multiplica por al menos 10 veces la audiencia de estos otros showmans que emiten por la TDT y lo ha logrado con un show inicialmente autoproducido.

Supongo que esto es algo que algunos pollaviejas no pueden soportar. Tal es su cerrazón que no entienden que cuando El Rubius bromea con que Japón sufre una alarma nuclear (por el ataque norcoreano) “justo el día en que él llega” está haciendo simplemente eso: bromear. Si el articulista se hubiera molestado en hacer su trabajo e investigar mínimamente el objeto de su estudio probablemente se hubiera dado cuenta. A menos que fuera incapaz de dejar de lado sus prejuicios y su ego… Oh, wait!

En este blog bancamos El Rubius.